El 7 de agosto de 2009, durante las fiestas se volvió a poner el horno municipal en marcha, después de más de cuarenta años sin usar y con el local acondicionado por una subvención del Ministerio de Vivienda y gracias a la colaboración de muchísimas personas, sin ánimo de olvidarme de nadie y las fotos pueden corregir los olvidos, aunque los maestros de ceremonia fueron Antonio y Miguel secundados por Manolo, Ricardo, Ana, Carmen, Esther, Pitu, Serafina, Isabel, Carmen, Pepe y un largo etc. que nos apoyaron moralmente y aportando utensilios.
Tuvimos la dura pero reconfortante tarea de poner en marcha el horno con todo lo que ello conlleva de valor sentimental e intentar recuperar una tradición que no debe perderse.
No quiero olvidarme de Pili y Jesús que sufrieron los efectos de la chimenea.